El covid-19 salió de compras

Por: Luis Noé Ochoca de Eltiempo.com

Ahí vamos, queridos lectores, soportando el covid-19, que se multiplica, acecha, está en la calle y toca a la puerta. Hasta ayer se había llevado a la eternidad a 1.950 personas en Colombia, y había 60.217 contagiados, y contando, porque mucha gente no entra en razón, no se cuida, no guarda los protocolos. Claro, 22.680 se habían recuperado. Una esperanza.

Esperanza que matan hechos como el de ayer, que confirma que poco a poco se le está perdiendo el miedo al virus, que es muerte real. Ya se habían visto tumultos y tapabocas al cuello. Algunos salen por necesidad, pero otros porque les importa un cu…ello, su salud y la de los demás.

Ayer, en el día sin IVA hubo trancones de tránsito, aglomeraciones de gentes de todas las edades, largas filas sin distanciamiento en varios centros comerciales del país, para comprar ropa, electrodomésticos, celulares, sin importátil el peligro, pues el covid-19 también salió de compras, aprovechando que las vidas estaban con descuento.

“Sería muy triste que el día sin IVA termine en día sin vida”, dijo con razón la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, que, como cantó el alegre Noel Petro, “ay, pobrecita Claudia, no la dejan descansar”, pues le ha tocado duro. Pero lo está haciendo bien al no dejar de crear conciencia, y está atajando el desboque social, que es lo que le alegrará a la parca, coleccionista de ataúdes.

El virus de la violencia sigue cobrando vidas. ¿Y la vacuna? Es disciplina, respeto por el otro y por sus derechos. El secreto es la educación. Pero creo que se demora, más que la vacuna.

Se entiende que hay que reactivar la economía, pero le pregunté a un economista sobre si el Gobierno se había apresurado en decretar el día sin IVA antes del pico de la pandemia, y cerró el pico. Lo cierto es que se evidenció la indisciplina social. Dios nos libre de que en los próximos días se llenen las UCI, que en algunos casos pueden ser unidades de descuidados infectados.

Lo que pinta positivo de la salida mas-IVA es que es como si el covid-19 no hubiera golpeado tan duro la economía; como si hubiera liquidez para el líquido, como dijo un amante del alcohol, pero no antiséptico. A menos que muchos hubiesen ido solo a darle gusto al ojo. Más grave aún la irresponsabilidad.

Si no fue así, los padres en su día van a estar regalados por toneladas, pero, por favor, no juguemos con la vida, que no tiene repuesto. Y la madre para los hijos que se desmanden. Tomen no trago, sino todas las medidas de rigor, nada de besos a los viejos, ni de reuniones ni, menos, riñas. El mejor regalo a los padres es no infectarlos, hacerlos felices, así sea a la distancia.

Pero sigo atortolado por lo que vimos. ¿Cómo no tenemos conciencia del peligro de un virus que ha matado a 440.000 personas en el mundo? Todo esto lo deja a uno pensando en la sociedad que somos, en que, como dijo José Alfredo Jiménez, “no vale nada la vida, la vida no vale nada”. Es decir, es como si aquí el desfile fúnebre, al que nos acostumbramos todos los días, nos anestesiara el alma. Porque este día tiene que haber muchos padres, abuelos y hermanos e hijos tristes. Entre los casi 2.000 seres que se ha llevado el covid-19, habrá muchos padres y abuelos. Dios les dé consuelo.

La muerte ronda con otras armas. Se lleva líderes sociales, reinsertados, soldados. Y se mete a las casas. Es espeluznante el delito de los feminicidios. ‘No es hora de callar’, hay que pedir justicia ante la muerte de Heidy Johana Soriano y de su hijita de 4 años, el domingo pasado, al parecer a manos de su compañero sentimental. Y justicia, justicia mil veces para los demás feminicidios, pues en lo que va del año, en Colombia han sido asesinadas 110 mujeres. Hay que denunciar toda sospecha.

El virus de la violencia sigue cobrando vidas. ¿Y la vacuna? Es disciplina, respeto por el otro y por sus derechos. El secreto es la educación. Pero creo que se demora, más que la vacuna.

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